Marc Garrigasait de Investorsconundrum
nos muestra en un post los jugadores de la NBA que más cobran
y los equipos que más gastan en salarios. Los
datos
completos los encontraréis en su post pero adelantaros que
los jugadores que más cobran son McGrady (Houston), Bryant
(Lakers) y O'Neal (Miami) cuyo sueldo ronda los 23 millones de
dólares. Los equipos que más gastan son los Lakers (91
millones de dólares), Mavs (87) y Jazz (85).
Le llama la atención a Marc que
a pesar de que los ingresos de los equipos bajen, los sueldos de los
jugadores siguen incrementándose. Realmente no es así.
Cada mes de julio la NBA establece la previsión de Ingresos de
la Liga para la temporada siguiente y realiza los ajustes necesarios
para contrarrestar posibles desfases entre las previsiones y los
datos reales de la temporada anterior. Para esta temporada 2009-2010
se han
previsto
unos ingresos inferiores en un millón de dólares a
la anterior.
El sistema establece que los jugadores
cobren el 57% de los ingresos que obtenga la liga. Como se trata de
un dato de previsión, el 9% de los salarios de los jugadores
se encuentran retenidos hasta comprobar los datos reales. Si al final
los ingresos reales son menores a los previstos, el dinero pasa a
manos de los equipos. Si ocurre lo contrario, se entrega el dinero a los
jugadores.
En la temporada 2008-2009 los ingresos
de la NBA fueron un 2,5% superiores a los del año anterior.
Por el contrario los salarios se incrementaron un 4,5% y superaron en
219 miles de millones de dólares al tope fijado. Como la
cantidad retenida a los jugadores ascendía a 194 miles de
millones, la totalidad de ese importe fue devuelto a los equipos.
Algo que no se había producido en los tres años
anteriores cuando los jugadores recuperaron al menos parte del dinero
retenido.
Además aquellos equipos que
gastan más del 61% de una determinada cantidad (sus ingresos
previstos menos el beneficio previsto y ajustando posibles
variaciones entre las previsiones y los datos reales del año
anterior) son penalizados por la NBA haciéndoles abonar una
determinada multa a la liga. Esos equipos fueron el año pasado
los Knicks (23 millones de dólares), Mavs (23), Cavs (13),
Celtics (8), Lakers (7), Blazers (5) y los Suns (4 millones).
Se tratan todas las medidas de asegurar
una correcta gestión económica de los equipos y evitar
excesivos gastos que pongan en peligro su viabilidad. Una ortodoxia
desconocida
en el fútbol español.
Pero el sistema salarial de la NBA es
extremadamente complejo. Mientras en otras ligas se establece
mediante reglas simples y fijas como en el caso de la NFL que lo fija
en el 59,5% de los ingresos, la NBA abre la puerta a numerosas
excepciones: la denominada Larry Bird, el temprano Bird, las no Bird,
la del nivel medio, la bianual, rookie, mínimo, del jugador
traspasado o del inhabilitado.
En
este enlace podéis encontrar un detalle de todas ellas.
¿Por qué esa “debilidad”
de la NBA frete a otras ligas a la hora de limitar los salarios? En
un post de
The
Wages of Wins Journal advierten de la oferta de
jugadores de baloncesto es más escasa que en otros deportes ya
que para lograr ser profesional no sólo te tiene que gustar y
entrenar sino que además tienes que ser alto. Una limitación
que facilita el poder negociador del colectivo de jugadores.