viernes 31 de agosto de 2007

¿Libertad para competir en cualquier liga?

Me entero a través del blog de Axel Torres (Vía
Diarios de Fútbol
) del caso del equipo norirlandés del Derry City que juega en la liga de la República de Irlanda desde 1985. Se trata del único caso que conozco de un equipo que milita en una liga que no le corresponde geográficamente.

Un caso que puede servir de precedente en los debates sobre la internacionalización de las ligas. Las grandes ligas europeas son cada vez más fuertes mientras otras como la holandesa, la belga o la escocesa se debilitan cada vez más. La posibilidad de que un equipo holandés se incorporase a la Premier o un equipo portugués a la liga española serviría para limitar las diferencias que se están produciendo en los equipos dependiendo de la liga de procedencia.

Los deportistas mejor pagados

La revista Sports Ilustrated acaba de publicar la lista de los deportistas con más ingresos en el año pasado. Entre los americanos abundan los jugadores de baloncesto mientras en los europeos los jugadores de fútbol. Fernando Alonso es el único español pero se encuentra en la quinta plaza.

Los diez primero puestos son los siguientes:


1. Tiger Woods (Golf) 111.941.887 $
2. Oscar de la Hoya (Boxeo) 55.000.000 $
3. Phil Mickelson (Golf) 51.256.505 $
4. Saquille O’Neil (Baloncesto) 35.000.000 $
5. Fernando Alonso (Automovilismo) 35.000.000 $
6. Kobe Bryant (Baloncesto) 33.718.750 $
7. Ronaldinho (Fútbol) 32.700.000 $
8. Roger Federer (Tenis) 31.343.885 $
9. LeBron James (Baloncesto) 30.828.029 $
10. Valentino Rossi (Motociclismo) 30.000.000 $

Aquí las listas completas. Vía Sports Economist.

jueves 30 de agosto de 2007

El pelotazo del Ciudad de Murcia

Los dos componentes del fútbol, la pasión y el negocio, son muchas veces complementarios pero otras veces son antagónicos. Un ejemplo de estas últimas se ha producido con la venta del equipo de fútbol "Ciudad de Murcia" a un empresario granadino para su traslado a la ciudad andaluza. El propietario era el representante de jugadores Quique Pina, quien creó el equipo en 1999 y lo llevó a segunda división en apenas cuatro años.

Pina ha encontrado en el fútbol un importante rédito económico al vender por un elevado importe sus acciones en la sociedad anónima deportiva. En este caso la obtención de triunfos deportivos fue un medio para alcanzar el objetivo de maximizar los beneficios de su inversión. Para los maximizadores de resultados deportivos, como el Barcelona, los beneficios económicos son un medio para lograr el éxito competitivo. Si el capital del Ciudad de Murcia hubiera estado controlado por maximizadores de los resultados deportivos, como son los aficionados, nunca hubieran realizado una venta que supone la desaparición de facto del equipo al que han seguido todos los domingos.

Los aficionados al fútbol tendrán que empezar a acostumbrarse a la diferencia entre cliente y propietario.

martes 28 de agosto de 2007

Los cinco errores en los fichajes de futbolistas

Y como estamos en un blog de economía, los errores tratan sobre la gestión financiera de los equipos de fútbol a la hora de fichar nuevos jugadores y han sido detallados en un estudio del profesor del IESE Ignacio Urrutia:

1.- Comprar caro cuando el jugador es joven. Ejemplo: Buffon por 54 millones de euros cuando tenía 23 años.

2.- Vender barato cuando el jugador tiene fama internacional. Ej.: Owen al Real Madrid por 12 Millones de Euros.

3.- Tener prisa por vender. Ej.: Manchester vendió a Beckham por 25 Millones de Euros, que fueron rentabilizados el primer año.

4.- Demostrar que tienes dinero para comprar. Ej.: fue lo que le ocurrió al Barcelona después de que el Real Madrid le pagara 60 millones de euros por Figo y ante una fuerte presión por parte de la afición.

5.- No analizar suficientemente al jugador. Ej.: Crespo costó 50 Millones al Lazio pero su rendimiento no alcanzó las expectativas.

Pero Ferrán Soriano, vicepresidente del Barcelona, expuso en el pasado congreso de Economía del Deporte en Gijón que el objetivo del club era maximizar los resultados deportivos aunque eso supusiera no maximizar el valor de los jugadores. De esta manera aceptaba que no se vendían los jugadores cuando se podía alcanzar su mayor precio y que se pagaban elevadas cantidades por potenciales figuras de futuro incierto.

domingo 26 de agosto de 2007

Otro millonario en la Premier League

Los equipos ingleses de fútbol están en el punto de mira de numerosos inversores debido a que son los que presentan una mejor salud financiera en el continente. El último caso ha sido el del Newcastle. El millonario Mike Ashley ha adquirido el 41% de las acciones del club y ha lanzado una OPA por la totalidad para que el equipo abandone el mercado bursátil.

Habrá que esperar la reacción del resto de accionistas para averiguar las intenciones del magnate. ¿Será maximizador de beneficios como Glazer en el Manchester United o antepondrá los éxitos deportivos como Abramovich en el Chelsea?

sábado 25 de agosto de 2007

La rentabilidad del fútbol español

El presidente del Valencia afirmó hace unos días que no renuncia a acudir a la bolsa para obtener nuevo capital para el equipo. Han sido escasas las ampliaciones de capital que han tenido éxito en el fútbol español, y cuando lo han tenido ha sido gracias a que apenas un puñado de inversores la han completado. Así fue el caso del Castellón, del Real Zaragoza o del Real Oviedo. Atrás quedan los tiempos de la fundación de las Sociedades Anónimas Deportivas cuando numerosos aficionados acudieron a comprar pequeñas participaciones en sus equipos.

En un post anterior se hizo referencia que en el fútbol existe dos tipos de inversores: aquellos que buscan una rentabilidad económica y aquellos que quieren ver a su equipo alcanzar éxitos deportivos. Esa disparidad no es algo exclusivo del fútbol y también se produce en otros sectores. Igual que en todas las empresas la aparición de nuevo capital a las sociedades anónimas deportivas dependerá de que su gestión cubra las expectativas de los inversores. ¿Lo logran las SAD españolas? ¿Qué rentabilidad deportiva y económica logran los equipos españoles? Esas preguntas fueron las que trate de contestar en un artículo publicado el año pasado sobre los resultados de las sociedades anónimas deportivas españolas a lo largo de tres temporadas.

La primera sorpresa fue que los fondos propios de los que dispone un equipo tiene una relación muy débil con los puntos que logra en la competición liguera. Si quien tiene más capital no obtiene necesariamente más éxitos deportivos, ¿para qué suscribir nuevas acciones cuando no va a tener relación con el resultado deportivo?



La segunda fue que tampoco se aprecia una relación entre la cuantía de los fondos propios que comprometen los accionistas y los beneficios obtenidos. Si no existe relación entre el capital invertido y la retribución obtenida, ¿quién va a comprometer nuevos fondos?



La tercera fue que los equipos españoles no logran trasladar el éxito deportivo a los beneficios económicos y viceversa. La relación entre puntos obtenidos en la competición liguera y los beneficios económicos no guardan ninguna relación.



Todo esto no lleva a que la rentabilidad financiera, es decir, la relación entre las cantidades invertidas y los beneficios obtenidos, es escasa en la mayoría de equipos excepto en una minoría que refleja unos abultados resultados económicos negativos. Mientras la rentabilidad deportiva, la relación entre las cantidades invertidas y los resultados deportivos, es escasísima en la mayoría de equipos excepto una minoría que alcanza un mejor resultado. Los escasos valores de ambas rentabilidades nos muestran que la gestión del fútbol español es manifiestamente mejorable. Sobre todo teniendo el ejemplo del equipo del Villareal logró compatibilizar una alta rentabilidad deportiva con la obtención de beneficios económicos durante las temporadas 2001, 2002 y 2003. Una pauta que debería seguir todos los equipos.



Otra cuestión diferente es la obtención de beneficios por parte de los accionistas mayoritarios lejos de los aparecidos en el balance y que explicaría el interés en adquirir sociedades anónimas deportivas por un valor muy superior a lo que se deduciría desus estados contables como fue el caso del Bétis. Dichos beneficios oscurantistas resultan una anomalía en cualquier sector empresarial de un país occidental y explican el alejamiento de las sociedades anónimas deportivas por parte de los pequeños accionistas.

Artículo completo | ¿Son compatibles el bolsillo y el corazón? El caso de las Sociedades Anónimas Deportivas españolas.

Fútbol, un cóctel de pasión y negocio

Empieza una nueva temporada de la liga de fútbol. A pesar de los éxitos deportivos que nos deparan deportes como el baloncesto o el balonmano, el balompié sigue acaparando el principal interés de los españoles… y su dinero.

Los jugadores de fútbol llevan ya mucho tiempo cobrando por desarrollar su labor en las ligas de más alto nivel. Lejos quedan los tiempos cuando el deporte se relacionaba exclusivamente con una actividad saludable. Hoy forma parte de una industria del entretenimiento y del ocio cuya importancia económica aumenta día a día. Pero hay algo que no ha cambiado, la pasión mostrada por los aficionados ante los avatares de sus equipos.

Esta dicotomía en el mundo del fútbol se ha consolidado con la transformación de los clubs deportivos en sociedades anónimas. Dicho proceso ha tratado de profesionalizar una gestión donde los principales actores, los jugadores, ya hace mucho que eran profesionales. El camino escogido no ha sido igual en todos los países.

En Inglaterra desde tiempos victorianos se estipula que los objetivos de los equipos son dos: alcanzar la ‘glory’, el éxito deportivo, y el ‘profit’, el beneficio económico. Compatibilizar ambos no parece tarea sencilla como han mostrado las tensiones acaecidas en clubs como el Manchester United ante la aparición de inversores norteamericanos. En Argentina y Portugal han elegido sistemas que han establecido la presencia simultánea de clubs y sociedades mercantiles en la gestión de los equipos.

En España el panorama resulta desolador. La mayoría de aquellos que invirtieron su dinero en equipos de fútbol buscando una rentabilidad económica no la han encontrado. Otros muchos invirtieron su dinero para obtener otro tipo de satisfacciones, que aunque no fueran pecuniarias, también resultan gratificantes: los éxitos deportivos de su equipo. Pero en este último caso, la mayoría tampoco ha visto recompensado su desembolso.

En el fútbol español de los últimos años no ha aparecido ninguna correlación entre el capital invertido por los accionistas y la consecución de sus objetivos, bien sean beneficios económicos o éxitos deportivos. Si lo trasladáramos a otro sector es como si una tienda de barrio tuviera los mismos beneficios de El Corte Inglés o como si un niño en patinete corriera igual que Fernando Alonso en su Formula Uno. Ésta es una de las conclusiones de un artículo publicado por Estudios Financieros.

Otra de las conclusiones se refiere a que los dos objetivos, el económico y el deportivo, no solo son compatibles y uno no contrarresta al otro, sino que para lograr un éxito continuado en uno de ellos lo mejor es obtener también un buen resultado en el otro. Por lo que esa disyuntiva que a veces se plantea de tener que elegir entre obtener beneficios o lograr éxitos deportivos no se corresponde a la realidad.

La existencia de dos objetivos en las sociedades anónimas deportivas representa un reto para los gestores si lo comparamos con un escenario de un único objetivo como el de la maximización de beneficios. Pero ese reto es compartido por otras muchas sociedades en las que participan accionistas con fines diferentes. Incluso es algo que se está generalizando fruto de la preocupación de un mayor número de inversores no solo respecto a cuánto se gana sino también a cómo se gana.